El Fondo Monetario Internacional (FMI) analiza la posibilidad de conceder unos 700 millones de dólares a cambio de que se detenga la emisión de bonos que circulan en las provincias de Argentina en reemplazo de la moneda nacional.
El ministro argentino del Interior, Rodolfo Gabrielli, dijo ayer en conferencia de prensa que el organismo financiero internacional estudia esa posibilidad, siempre y cuando las provincias cumplan con su declarado propósito de bajar el déficit público el un 60%.
Pese a que admitió que la negociación aún no ha finalizado, el ministro explicó que para evitar nuevas emisiones de bonos las provincias necesitan unos 2,000 millones de pesos (poco más de 700 millones de dólares).
Gabrielli se reunió ayer con el economista indio Anoop Singh, quien preside la delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) que evalúa la posibilidad de recomendar un rescate financiero para Argentina.
El funcionario comentó que el FMI hizo hincapié en la necesidad de que las provincias cumplan con los términos del pacto fiscal que recientemente firmaron con el presidente argentino, Eduardo Duhalde, para reducir en un 60% el déficit de sus cuentas.
Cuando se le consultó si las administraciones provinciales deberán despedir empleados públicos para alcanzar esa meta, Gabrielli respondió: "No necesariamente".
"Si el año pasado el déficit del conjunto de las provincias fue de 5,000 millones de pesos y nos hemos planteado una reducción del 60%, se requieren de 2,000 millones de pesos", señaló.
"Como todos queremos eliminar los bonos, uno de los puntos de las conversaciones es determinar si el Fondo va a ofrecer financiación para rescatarlos", siguió.
Gabrielli indicó que su cita con Singh "no fue de negociación, sino de trabajo" pero aseguró que "el espíritu es que las provincias se comprometan a no seguir emitiendo bonos y que el Fondo aporte una financiación adicional".
Muchos gobernadores han expresado en público su temor a desatar graves conflictos sociales con la aplicación de nuevas medidas de ajuste en un país con casi el 40% de su población en condiciones de pobreza y el 18.3% de su población activa activas sin empleo.
Rodolfo Gabrielli subrayó que el FMI solo se fija en si están creadas las condiciones para alcanzar las metas fiscales pero que la forma en que eso se consigue depende de las autoridades argentinas.
"El FMI trabaja con los números y nuestro problemas son las personas", comentó.
La mayoría de las 23 provincias argentinas han emitido bonos para aliviar el problema creado por la falta de financiación, antes o después de la suspensión de pagos que declaró Argentina para su deuda exterior en diciembre pasado. El FMI intenta es partidario de que se acabe con la emisión de esas monedas sustitutas del peso y se rescaten los bonos en circulación, de acuerdo con un calendario a corto y medio plazo. Las provincias, en coincidencia con la opinión de Duhalde, han advertido de que la eliminación de golpe de los bonos puede derivar en graves conflictos sociales por la falta de dinero.