El Fondo Monetario Internacional (FMI) está “satisfecho” con el plan de ajuste fiscal aplicado por el Gobierno de Honduras, lo que tiene “encaminada” la firma de un nuevo acuerdo macroeconómico, informó ayer, una fuente oficial.
El FMI enviará una misión a finales de octubre para “hacer una nueva revisión” de las medidas, anunció la presidenta del Banco Central de Honduras (BCH), María Elena Mondragón. “Todo está bastante bien encaminado para lograr un acuerdo el próximo año” con el FMI, subrayó.
El acuerdo con el FMI está retrasado por el elevado déficit fiscal de Honduras, que alcanza 7.246,4 millones de lempiras (434,1 millones de dólares, 442,95 millones de euros), el seis por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), según el Ministerio de Finanzas.
La presidenta del BCH regresó ayer a Tegucigalpa tras participar la semana pasada en Washington en las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial (BM).
Mondragón dijo a la radio HRN que, en encuentros específicos sobre Honduras, presentó informes a funcionarios del FMI “y ellos están bastante contentos con los avances que se han hecho en reformas estructurales y en materia fiscal”.
“Creemos que las medidas que se han tomado para reducir el gasto y para controlar la evasión fiscal han dado resultados”, remarcó, aunque “tenemos que hacer un esfuerzo adicional en la parte fiscal”.
El FMI “está también muy satisfecho de los resultados de la política monetaria”, sobre todo porque “se han hecho importantes acciones para fortalecer el sistema financiero”, afectado por quiebras de bancos y otros entes en los últimos años, añadió.
El acuerdo vigente con el FMI fue firmado en 1999 y expirará en diciembre de este año, pero el nuevo documento debería estar ya a punto para la suscripción.
El FMI tiene pendiente el desembolso de 60 millones de dólares (61,22 millones de euros), de 200 millones de dólares (204,08 millones de euros) comprometidos en 1999 como ayuda para Honduras.
El retraso con el FMI ha aplazado hasta 2003 el inicio del alivio de 960 millones de dólares (979,59 millones de euros) en los próximos 15 años dentro de la Iniciativa para los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC), según fuentes gubernamentales.