Después de tres años de establecido, el Fondo de Cesantía no ha podido cumplir con el objetivo para el que fue creado debido a la irresponsabilidad de una gran cantidad de empresarios que se niegan a obedecer este mandato, destacó ayer Mauro Murillo, asesor del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL).
Murillo señaló que esta situación es lamentable, porque se había calculado que en sólo un año o año y medio, la iniciativa contaría con el capital suficiente para que las distintas administradoras iniciaran una serie de inversiones que se traducirían en nuevos negocios y puestos de trabajo.
Según los últimos datos del MITRADEL actualmente el Fondo de Cesantía alcanza los B/.50 millones, cantidad que no se considera suficiente para impactar de forma significativa sobre la economía, debido a que la misma se encuentra dividida entre más de 25 administradoras, lo que impide que una sola concentre cifras significativas.
Murillo manifestó que de acuerdo a los cálculos realizados por la entidad, que se basan en el número de administradoras, en estos momentos serían necesarios alrededor de B/.100 millones para iniciar los proyectos que cambien el panorama laboral del país.
Precisó que hasta el momento se ha podido identificar que existen más de 200 medianas empresas, como hoteles, restaurantes y almacenes, que no cuentan con el Fondo de Cesantía, las cuales a diferencia de las compañías grandes se han mostrado más reacias en cumplir con dicha exigencia.
Ante esta situación dijo que próximamente el MITRADEL iniciará una campaña de inspección en este sector para explicar la situación e informar a los infractores que si no cumplen con la ley en un tiempo perentorio podrán recibir multas que oscilan entre los B/.50.00 y B/.500.00.
El funcionario recalcó que el Ministerio no había querido llegar a estos extremos, porque prefería que la decisión de abrir una cuenta de cesantía se hiciera por convicción y no como una obligación.
Explicó que las investigaciones han demostrado que los empleadores no quieren abrir su Fondo de Cesantía, sobre todo porque les resulta más fácil y económico pagarle las prestaciones a un solo trabajador cuando se termina la relación laboral, en lugar de depositar la cuantía de la prima de antigüedad y el l 5% de indemnización de todos los empleados.
No obstante, dijo que con esta actitud impiden que se fomente el ahorro interno y se creen las inversiones que generen una mano de obra intensiva, que tanto se necesita en Panamá.
Para Murillo es necesario que las administradoras inicien cuanto antes una campaña de educación entre los trabajadores y las compañías para que conozcan los beneficios del Fondo de Cesantía, ya que existen muchos obreros que todavía no saben de lo que se trata, mientras que hay empresarios que no han abierto su cuenta porque no le encuentran ningún atractivo.
Aseguró que el MITRADEL hará todo lo que esté a su alance y desde ahora tiene estipulada una reunión con el Superintendente de Bancos que se asigne, para hacerle saber todo lo concerniente a esta problemática, debido a que esta es la entidad encargada de supervisar el fondo, junto con la Dirección de Ingresos del Ministerio de Finanzas, con cuya ayuda esperan que más compañías cumplan con este requisito.