Un encuentro internacional sobre la deuda externa de los países subdesarrollados concluyó en La Habana con el reclamo de que hay que anularla por "ilegítima, injusta e impagable".
Los casi 400 participantes de 51 países en el "Encuentro Sur-Norte de Resistencia y Alternativas a la Deuda Externa", aprobaron en la jornada final una declaración que afirma que la acelerada globalización ha exacerbado la crisis de la deuda y es "un obstáculo" para el desarrollo.
El texto considera que los países del Sur (subdesarrollados) son los verdaderos acreedores del Norte, por "el saqueo social, ecológico y financiero a que son sometidos".
Asegura que los Gobiernos, trasnacionales e instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio deben aceptar la responsabilidad por "el saqueo, y por perpetuar la crisis de la deuda".
Los delegados demandaron el "fin urgente de la dominación" de la deuda.