El XXII Congreso Latinoamericano de Seguridad Bancaria concluyó ayer en Honduras tras discutir sobre el fortalecimiento de la seguridad bancaria ante la delincuencia común y nuevos delitos como el fraude electrónico.
El encuentro, que comenzó el lunes, sirvió para el intercambio de experiencias y conocimientos acerca de las diversas formas de delitos contra la seguridad tanto de las instituciones bancarias como de sus clientes.
En el congreso participaron unos 175 representantes, de Colombia, Costa Rica, Chile, El Salvador, Guatemala, Honduras, , Nicaragua y Panamá, entre otros.