Arosemena afirmó que la actividad irresponsable ha generado efectos negativos en la pesca comercial y artesanal panameña.
Para combatirla se plantea la posibilidad de un plan agresivo para proteger los recursos marinos, con el objetivo de expandir las exportaciones e ingresar a nuevos mercados.
Para alcanzar estos propósitos, se adoptará en la pesca y la acuicultura un sistema de "eco-certificación pesquera"con el fin de accesar a mejores mercados.
Se pretende que todos los países que forman parte de la Organización del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo Centroamericano (OSPESCA), intercambien experiencias de oportunidades que la actividad pesquera ofrece.
En el año 2000 la producción acuícola fue de 45.7 millones de toneladas valoradas en $56,500 millones.
Según la FAO la contribución de la acuicultura ha crecido en los últimos 20 años, ya que del 3.9% en 1970, la producción aumentó en 27.3% en el año 2000.
Las partes aún no han intercambiado ofertas específicas sobre el azúcar, señala la agencia.