El imán de la visita del presidente mexicano Vicente Fox a Argentina atraerá las miradas por su eventual papel como interlocutor de la región ante EU y por los acuerdos de preferencias comerciales con el Mercosur, que incluyen la estratégica industria automotriz.
Desde que Fox ponga sus botas en suelo argentino hasta que figure en la fotografía final de la Cumbre del Mercosur, Bolivia y Chile el viernes, el mandatario cumplirá una intensa agenda.
Los encuentros protocolares, políticos y económicos, tendrán su punto culminante en la firma de los acuerdos para el rubro automotor.
La intensidad del comercio que puede ofrecer el mercado mexicano queda en evidencia en una estadística según la cual en los últimos dos años sustituyó a Argentina como primer destino de exportaciones de autos.
México pasó a ser el principal mercado de los rodados brasileños, al elevarse de 30,000 vehículos a 90,000 vehículos anuales, en tanto bajaron en 2001 a 80,000 hacia Argentina, con firme tendencia decreciente.
El objetivo es ampliar esta relación estratégica, ante lo cual fuentes diplomáticas dijeron a la prensa local que Argentina espera concretar la firma de dos acuerdos con México y Chile, para reactivar las exportaciones del sector automotor cuyas ventas al exterior se redujeron casi un 40% en lo que va del año.