Francia conservó su liderazgo como destino turístico mundial en 2002, con un récord de 76.7 millones de visitantes, lo que supone un aumento de un 2%, informó ayer el Gobierno francés.
Los principales contingentes de turistas en Francia fueron los británicos, alemanes y holandeses, como es tradicional, señaló el secretario de Estado de Turismo, Léon Bertrand.
En 2002, se registró un aumento de visitas de italianos, españoles, portugueses y griegos, que compensaron la disminución de turistas estadounidenses (-18%) y japoneses (-3%).
Los gastos efectuados por los turistas extranjeros en Francia aumentaron un 2.4%, lo que, si se tiene en cuenta el incremento de la inflación, se tradujo en una estabilidad con respecto a 2001, según Bertrand. En términos de ingresos por turismo, Francia se situó en segundo lugar en Europa después de España y por delante de Italia.