Decisión de calificadoras
- Se trata de la segunda agencia de calificación en tomar esa decisión, después de que Standard & Poors hiciera lo mismo hace diez meses, y solo queda Fitch, de entre las grandes, por tomar una medida en la misma línea.
El Gobierno francés confirmó ayer que sus objetivos para que el país recupere la competitividad perdida siguen en pie y se aplicarán con diligencia, pese a la nueva rebaja de su deuda por parte de una agencia de calificación.
La noticia de que Moodys ha retirado la máxima calificación, la “triple A”, para la deuda gala fue recibida públicamente por París con cierta indiferencia, a pesar de que el ministro de Economía, Pierre Moscovici, madrugó para explicarse ante la prensa.
La agencia rebajó el lunes la nota de la deuda francesa a largo plazo hasta el nivel “Aa1” con perspectiva negativa por “el riesgo que sufre su crecimiento económico y, por lo tanto, sus finanzas públicas, debido a los persistentes desafíos estructurales que afronta el país”.
Pero Moscovici señaló que la calidad del crédito francés sigue siendo “extremadamente elevada”, a pesar del anuncio, y afirmó que la deuda que emite París sigue estando muy por encima de las de Roma o Madrid.
“Francia sigue siendo uno de los países mejor calificados en el mundo y en Europa", añadió el ministro.