El Gobierno francés ha decidido poner en marcha a partir del próximo año un experimento para evaluar el posible desarrollo de automóviles con motores "flex-fuel" que pueden funcionar con gasolina o con un combustible en el que el 85% es etanol.
Un grupo de trabajo interministerial se encargará de estimar las perspectivas y formular propuestas, además de hacer un seguimiento de las experiencias que se lleven a cabo con flotas cautivas de vehículos.
Los titulares de ambos departamentos, Francois Loos y Dominique Bussereau respectivamente, han pedido a los fabricantes automovilísticos que desarrollen una oferta significativa de vehículos con motores "Flex-fuel" y destinados al mercado francés. Esta petición se formalizó durante un encuentro de Loos y Bussereau con responsables de los fabricantes de coches, pero también de las compañías petroleras y del sector de la producción de bio-combustibles.
Brasil es el país pionero en el desarrollo de vehículos "flex-fuel" y los constructores franceses PSA Peugeot Citroen y Renault venden allí vehículos adaptados.