Tres millones de personas fueron víctimas de fraudes que involucran tarjetas de débito en el último año, con unas pérdidas totales de 2,750 millones de dólares, según un estudio de la consultora internacional Gartner.
Los criminales utilizan para obtener la información sobre la cuenta bancaria y las contraseñas de sus víctimas una técnica denominada phishing, consistente en duplicar las páginas de Internet de los bancos y enviar un correo electrónico a sus clientes con un falso enlace a dicha página.
A quienes reciben los correos, se les pide que ingresen información de sus cuentas personales y sus contraseñas. Pero estas acciones pueden ser evitadas cuando el banco valida los códigos de seguridad que se guardan en la segunda pista de la banda magnética, que incluye el número confidencial.
Fraudes con tarjetas afecta a millones de personas
Las pérdidas fueron de 2,750 millones de dólares.