El Ministerio alemán de Interior y las principales federaciones de la industria del país acordaron diseñar una estrategia nacional para proteger a las empresas del espionaje industrial.
“El espionaje económico e industrial es una amenaza silenciosa, pero poderosa”, subrayó el titular de Interior, Hans-Peter Friedrich en un comunicado conjunto.
A su juicio, los riesgos de un ataque al “saber hacer” y a los avances tecnológicos de la industria alemana están todavía subestimados, aunque las consecuencias son claras: pérdida de liderazgo, competitividad y puestos de trabajo.
“La protección frente a ataques globales es indispensable para la industria alemana”, manifestó el presidente de la Federación de la Industria Alemana (BDI), Ulrich Grillo.
El presidente de la Cámara alemana de Industria y Comercio (DIHK), Eric Schweitzer, destacó la necesidad de sensibilizar especialmente a las pequeñas y medianas empresas, menos conscientes de los riesgos de esta “criminalidad económica” que las grandes corporaciones.
La estrategia nacional será diseñada por un grupo de trabajo con participación del Gobierno federal y de la industria.