La posibilidad de un aumento de los intereses en Estados Unidos frenó el optimismo de los mercados latinoamericanos, que tropezaron en la última semana de enero por el temor a una reducción del flujo de capital extranjero.
La tendencia positiva que ha predominado en las mayores plazas de la región desde fines de 2003, alimentada por una alta liquidez internacional, perdió fuerza en las últimas sesiones después de que la Reserva Federal de Estados Unidos sugiriera que el aumento de los tipos de interés, que los mercados esperaban para el segundo semestre, puede ocurrir antes.
De acuerdo con los especialistas, esa posibilidad causaría un retorno de los capitales extranjeros que en los últimos meses llegaron a los mercados emergentes en busca de una rentabilidad mayor que la ofrecida en Estados Unidos, donde los intereses se mantienen en el 1% anual.
"La perspectiva de que la Reserva Federal de EU aumente los intereses puede mudar el destino de los capitales en el mundo y afectar a los países emergentes, en especial a Brasil, que ha sido uno de los más apreciados", dijo a EFE el analista jefe del Banco Prósper, Gustavo Alcántara.
A la Bolsa de Sao Paulo fue a la que peor le fue en la última semana de enero, pues su índice Ibovespa perdió el 6.9%, con lo cual se fueron a pique los buenos resultados de comienzos de año y terminó el mes con un saldo negativo del 1.7%.
Las pérdidas del Ibovespa se aceleraron porque la publicación del acta de la última reunión del Comité de Política Monetaria del Banco Central celebrada en enero dejó entrever que los tipos de interés, que fueron mantenidos en el 16.5% anual, pueden seguir en ese porcentaje meses más por el temor a un aumento de la inflación.
"El Banco Central fue demasiado cauteloso con los intereses y acabó provocando un estrés innecesario al mercado al mostrar una situación más negativa de lo que estaba en ese momento", anotó Alcántara.
Las pérdidas también llegaron a Buenos Aires, donde el índice Merval cedió en la semana el 1.95%, pero salvó el mes con una ganancia del 6.5%, también por el temor a una reducción en el ritmo de entrada del capital extranjero.
"Hay una preocupación con el flujo de capitales para los mercados emergentes", dijo el economista jefe del Banco WestLB, Nicola Tingas.
Igualmente tropezó el IPC de México, que perdió en la semana el 0.54%, aunque cerró enero con una subida del 7.20%.
La mayor parte de las pérdidas semanales ocurrió el pasado jueves, un día después de la divulgación del acta de la Reserva Federal, cuando el Ibovespa cayó el 6.14%, su peor resultado en 18 meses, mientras que el Merval perdió el 3.11% y el IPC cedió el 1.12%.
Muchos analistas habían advertido en las últimas semanas de que la fiesta de los países emergentes, que en el comienzo de 2004 hicieron abundantes emisiones de deuda animados por la bajada del riesgo país, acabaría cuando subiesen los intereses en EU, algo que aunque no ha sucedido todavía, ya preocupa a los inversores.
"Si en EU suben los intereses podremos tener un drenaje de los recursos que fueron invertidos en los países emergentes", expresó el analista Flavio Barros, de la correduría ClickInvest.