Las bolsas de Nueva York cerraron ayer con una fuerte alza, tras una corta corriente de ventas que siguió a la explosión de una barcaza en una planta de almacenamiento de combustible en Staten Island, Nueva York.
A juicio de los expertos, el alza se explica por las compras programadas de acciones y el relativo alivio que provocaron los datos de inflación. A ello se sumaron algunas noticias en el plano geopolítico que hacen predecir que un ataque contra Irak no es tan inminente como temían muchos inversores.
Según cifras preliminares disponibles al cierre, el Dow Jones de Industriales ganó 103.15 puntos, un 1.30%, hasta los 8,018.11, tras haber perdido 85.64 unidades ayer jueves. El indicador general del mercado tecnológico Nasdaq, en el que cambian de manos la mayor parte de las firmas de tecnologías, ordenadores e internet, subió 17,76 puntos, un 1.33%, hasta los 1,348.99, después de bajar ayer 3.09 enteros.
El indicador S&P 500, que mide la evolución de las 500 empresas con mayor capitalización del mercado, ganó 11.07 puntos, un 1.32%, hasta los 848.17 puntos, tras bajar ayer 8.03 puntos. En el NYSE, que mide la variación de todas las acciones de la bolsa tradicional de Nueva York, se anotaba un alza de 56.33 puntos, un 1.19%, hasta los 4,787.17 puntos tras bajar ayer 32.61 puntos.
En la bolsa tradicional de Nueva York se movieron 1,369 millones de acciones, y de las empresas cuyos títulos cambiaron de manos, 2,257 subieron, 1,009 bajaron, y 152 se mantuvieron sin cambios.