Cuando se inicie el Grupo “B” mundialista, el sábado 10 de junio, en el “Waldstadion” de Frankfurt, Inglaterra y Paraguay protagonizarán uno de los partidos de más difícil pronóstico. Unas tres horas más tarde, en el “Westfalenstadion” de Dortmund, Trinidad & Tobago, debutante absoluto, chocará con la experimentada Suecia.
Algunos hinchas del fútbol suelen cambiar de opinión como de camisa. Por ejemplo: sobre el técnico uruguayo Aníbal “Maño” Ruiz, que sustituyó en la conducción de Paraguay, al adiestrador italiano Cesare Maldini en 2002, el público, los fanáticos guaraníes, pedían a gritos “que se vaya; que renuncie Maño”, el 30 de marzo del 2005, tras ganar a Chile 2-1, lo que no sirvió para hacerles olvidar el abultado 2-5 que les propinó Ecuador el domingo anterior.
Al mismo Aníbal “Maño” Ruiz, no le alcanzaban los elogios y certificados, el 1 de enero del 2006 –-menos de un año transcurrido—cuando ganó la importante encuesta "América le responde a El País" que desde hace 20 temporadas organiza ese diario uruguayo, consultando a los periodistas de diarios, revistas, y agencias de noticias de toda América, para elegir el Mejor Entrenador del continente.
Paraguay va hacia su tercer Mundial consecutivo. ¿Cuál es el aspecto más positivo de la selección guaraní?. Quizás sea su sólida defensa, tal vez su gran experiencia, esencialmente sus hombres de la retaguardia: Jorge Nuñez, Julio Cáceres, Carlos Gamarra y Cristian Fatecha.
¿Cuál es su aspecto más negativo?. Su irregularidad entre un partido y otro, haciendo una demostración de película en un partido, y jugando como inexpertos niños escolares en el siguiente.
¿Cuál es el jugador ícono de su selección?. Cuando todavía su excepcional guardián José Luis Chilavert parece insustituíble, escogemos al delantero Roque Santa Cruz, del alemán Bayern Münich, y Nelson Haedo Valdez, del Werder Bremen. como sus herederos en el combinado paraguayo.
¡Fuerza Guaraní!
Paraguay tiene una misión que cumplir en el Mundial de Alemania 2006, su prestigio ha crecido y no debe caer en un abismo de críticas