La fuga de capitales creció un 88% en Argentina en 2011 pese a que los esfuerzos del Gobierno por controlar la salida de divisas lograron frenar el ritmo en el último trimestre, dijeron ayer analistas consultados por Efe.
“El año pasado llegó a ser alarmante la salida de capitales. A ese ritmo, que llegó a casi 3 mil millones de dólares mensuales, Argentina se iba a quedar sin reservas internacionales”, dijo ayer a Efe el economista Pablo Tigani, de la Fundación Esperanza.
Según datos del Banco Central, la salida de capitales de Argentina ascendió a 21 millones 504 mil dólares en 2011, un 88% más que en 2010.
En el último trimestre del año la salida de capitales fue de 3 millones 260 mil dólares, frente a los 8 millones 443 mil dólares que salieron entre julio y septiembre pasados.
A finales de octubre, para contener la salida de capitales, el Ejecutivo de Cristina Fernández impuso medidas para restringir las compras de divisas en bancos y casas de cambios.
Desde entonces, estas operaciones deben ser validadas por el Fisco en atención a la capacidad de compra demostrada por cada inversor. Tigani calificó como “sumamente efectiva” la decisión política adoptada por el Gobierno “de controlar la entrada y salida de capitales.