Cada día es más frecuente presenciar desequilibrios económicos en los negocios familiares. Expresiones, como: "Después de amasar tanta fortuna, dejo a mi familia totalmente desprotegida, con deudas, sin capacidad empresarial y sin un adecuado sucesor". Estas realidades, pueden ser cambiadas por el "Ahora puedo dejar el negocio prosperar hacia un futuro y mis herederos tendrán tiempo suficiente para que en un campo multidisciplinario, eficiente y eficaz, continúen el negocio y preparen al sucesor".
Después de estas conclusiones metafóricas, deseo analizar algunas alternativas para los negocios familiares, que representan una parte importante en la economía.
La Fundación de interés privado, como mecanismo proteccionista dentro de las facilidades que existen en nuestro entorno comercial, tiene alternativas para darle continuidad a los negocios familiares. Aprobada la Ley 25 del 12 de junio de 1995, la observamos como una alternativa adicional.
La Ley aporta muchos beneficios a considerar, para fortalecer el período de sucesión.
En los aspectos relacionados con la familia, ayuda a dar protección a las personas indefensas, menores de edad o, personas inhábiles para administrar sus propios bienes, que están expuestos al peligro de perder su patrimonio.
Igualmente, en aquellos casos cuando exista el riesgo de que el negocio se fragmente y pase a manos de terceras personas, ajenas a la familia o, cuando exista la necesidad de administrar pagos individuales, distribución individual de bienes, o como mecanismo para ser participes a los hijos y los nietos de las ganancias de los padres y los abuelos.
Adicionalmente, este tipo de fundaciones sirve para llevar a cabo actividades de fines científicos, humanitarias, filantrópicas, religiosas, de caridad o, para administrar fondo en beneficio de estas actividades.
Puede servir como sustituto de un testamento eludiendo complicados trámites hereditarios, para lo cual el Consejo de la Fundación se encargaría de la repartición de los bienes hereditarios.
A nivel corporativo y fiscal, existen beneficios tales como:
Asegurar los bienes, frente a diversas situaciones adversas como: excesivos impuestos, futuros reclamos de acreedores, herencia forzosa o inestabilidad política y económica del país donde se reside, para operar cuentas bancarias y cualquier plan específico de protección de activos, inclusive para ser administradora de planes de distribución de utilidades a trabajadores y planes de pensión de trabajadores.
Otros atractivos de la Ley, de la Fundación de Interés Privado, consisten en estar exentas de tributos, contribución o gravamen tales como, impuesto sobre la renta, sobre el patrimonio, de inmueble, de herencia y de transferencia, exceptuando el pago de la tasa anual de 250.00 dólares.
Para los efectos administrativos, la Ley establece que los miembros del Consejo de la Fundación, los protectores o fiscalizadores; así como cualquier persona o institución, que por razón de sus funciones, obtenga información relacionada, están obligadas a mantener estricto secreto.
No existe requisito legal que obligue a revelar el nombre de los verdaderos fundadores o de los beneficiarios.
Por lo que se puede concluir, que este instrumento jurídico brinda la oportunidad a los negocios familiares, entre otros, como una herramienta de administración de bienes o patrimonio que resuelven los inconvenientes existentes en el manejo de activos de inversión y de distribución de dividendos, así como la planificación, organización y traspaso patrimonial en los momentos en donde no exista un adecuado sucesor o existan conflictos en la sucesión o familiares.
Por su bajo costo, su característica mixta, en un cuerpo normativo de lo familiar / corporativo, y como incorpora fiscalizadores para velar el cumplimiento de los objetivos, establece una excelente alternativa a nuestro medio y entorno operativo.
A falta de un sucesor competente, para llevar el negocio de la familia de manera próspera, rentable, el final es predecible.
Cualquier cambio negativo en la gestión empresarial, impacta en la economía, tanto a nivel macro y micro. Quiebras de los grandes negocios familiares y fusiones bancarias, es nuestro entorno actual.
El camino hacia decisiones familiares y grupos familiares que a razón de una conversación del fundador en alguna socialización con otra parte interesada, conceptualizan su fusión y continuidad empresarial, pareciera la nueva visión de negocio actual. Los bajos resultados operativos y el cansancio de la generación fundadora, optan por ver metas comunes con otros grupos familiares económicos, logrando con esta estrategia empresarial, realizar ganancias de sus esfuerzos hasta la fecha, asegurando la herencia de la familia.
Claro que esta estrategia ha afectado a muchos panameños, ocasionando desempleo, que el sistema no puede absorber.
Cabe preguntar, ¿cuándo es ganancias para pocos y tragedia para muchos?, ¿cómo llegamos a esto?.
Todo inicia cuando los negocios familiares, a partir del éxito inicial, no evolucionan con el cambio de los tiempos y los sucesores o entes relacionados no comparten las visiones y misiones, ya que éstas nunca fueron definidas o apropiadamente absorbidas o los compromisos psicológicos de supervivencia y rentabilidad no existieron, hacia institucionalizar el crecimiento, la creación de la riqueza y valor empresarial.
La rentabilidad y los márgenes bajan, el mercado se fragmenta, los pasivos aumentan, la fuerza laboral no se desarrolla a los niveles de la época y todo cae en un estancamiento operacional. Con ello, el desinterés, ya que hay que hacer el doble y más para obtener algo de los rendimientos anteriores.
Para ello entonces, se opta realizar su esfuerzo hoy, recuperando dineros invertidos en todos los años de trabajo, asegurando contablemente la herencia de la familia y como segunda alternativa ver oportunidades en fusiones verticales primeramente, pasando por las horizontales, y luego por conglomerados y seguir participando de la actividad, ya que es la única alternativa para poder seguir en el mercado y potenciar los recursos, maximizando la utilización de los recursos existentes.
A falta de un sucesor calificado, se visualiza esta alternativa como una estrategia que ayuda a los negocios familiares a sobrevivir y a evolucionar dentro de este entorno comercial de Panamá.
CPA, PS, MBA