Los Juegos Olímpicos de Amberes, celebrados en 1920, significaron el primer éxito internacional del fútbol español además de conseguir la medalla de plata, fue jugando contra Suecia donde José María Belauste reclamó el balón a Sabino al grito de "¡A mí el balón que los arrollo!" Y cumplió su palabra, porque en la portería sueca entraron (se ignora el orden exacto) el balón, Belauste, tres defensas suecos agarrados a Belauste y el portero sueco, rodando por el suelo. Y en definitiva nació la furia española.
De allí en adelante con más de cien años de historia, muy poco para la "furia". Un cuarto lugar en el Mundial del 50 con el gol de Zarra que decidió el España - Inglaterra; la Copa Europea de Naciones del 64 talvez su mayor logro al vencer en la final a la URSS (2-1) gracias al celebre gol de Marcelino. El oro olímpico en Barcelona 92 tras vencer 3-2 a Polonia o la plata amarga en Sydney 2000 al caer en la tanda de penaltis frente a Camerún y el Mundial Sub 20 de Nigeria 99 al derrotar en la final 4-0 a Japón.
A pesar de tener una potente liga, jugadores de primera (galácticos, supersónicos, etc...), clubes con los mejores presupuestos, los acostumbrados triunfos en Champion y una gran pasión por el fútbol, España defrauda una y otra vez.
Para el último mundial, el de Corea/Japón 2002, donde se clasificaron directa y anticipadamente, los españoles dirigidos por Camacho no alcanzaron las semifinales y por culpa nuevamente de la tanda de penaltis. En esta ocasión los coreanos fueron sus verdugos. En la Eurocopa del 2004 también se repitió la cruda realidad, España se convirtió formalmente en la primera gran decepción del torneo al quedar fuera en la primera ronda.
Ya parece que "para ganar, la suerte tiene que viajar en la maleta" porque lo que se viene no será fácil, para llegar al mundial de Alemania hay que ganar el repechaje a Eslovaquia.
Existen antecedentes que preocupan a sus seguidores como el encuentro de desempate frente a Turquía, luego del empate a dos, una bola sacada por el "bambino" dejó fuera a España del mundial de Suiza 54 o la derrota 4-2 en Glasgow ante Escocia en un partido que a la larga dejaría a la selección fuera del mundial de Suecia 58 y el más cercano y nefasto recuerdo cuando en el decisivo desempate ante Yugoslavia, un gol de Katalinski los sacó del mundial de Alemania 74.
Atrás queda el legado y en buena medida las glorias de Zamora, Samitier, Lángara, Zarra, Ramallets, Gento, Luis Suarez, Arconada y Butragueño, porque hoy la responsabilidad primero de superar el escollo de la repesca y luego confirmar el fenómeno de la España favorita en un Mundial dependerá única y exclusivamente de los hombres del "Sabio de Hortaleza", su DT Luis Aragonés quien en su momento dijo: "la selección española no gana nada porque su fútbol no refleja el carácter del pueblo español".
Los Casillas, Salgado, Puyol, Joaquín, Reyes, Torres o Raúl son algunos de los protagonistas de la crónica actual, de un presente, en cualquier caso tan claro como contundente para situar a los españoles en el lugar que realmente ya les corresponde aún con su furia perdida.
Furia perdida
España juega el 12 de noviembre ante Eslovaquia en el inicio del repechaje...