El Sindicato de Trabajadores del antiguo IRHE, señaló ayer que siente cierta preocupación por la fusión entre las empresas de generación eléctrica Bayano y Chiriquí, debido a que se pueden perder ciertas conquistas laborales que se habían conseguido cuando se privatizó la antigua estatal de electrificación.
De acuerdo a José Arosemena, secretario general de la agrupación laboral, a pesar de la fusión, que según los ejecutivos busca mejorar la eficiencia, la empresa deberá respetar todos los acuerdos que se lograron por separado en las convenciones colectivas de las dos empresas.
Destacó a modo de ejemplo que ahora se deberán sumar la cantidad de becas que otorgaban en cada compañía, así como el número de representantes sindicales y la cantidad de horas en permisos laborales que se concedían a estos trabajadores.
El día de ayer AES Panamá anunció que había fusionado los activos y pasivos de las hidroeléctricas Bayano y Chiriquí, en una operación que contó con la bendición de José Guanti, comisionado presidente del Ente Regulador, quien se disculpó por demorarse en aprobar la operación, que, según la entidad, no constituía un abuso de poder.
Según Arosemena, próximamente se reunirán con directivos de AES Panamá para solicitarles que firmen cuanto antes un acuerdo en el que se comprometan a respetar todo lo que se había pactado en las convenciones colectivas.
Explicó que por el momento no se encuentran preocupados por una reducción de personal, debido a que si se dan algunos despidos será en el área administrativa y entre los empleados de confianza, los cuales no están afiliados al sindicato.
Destacó, sin embargo, que con la fusión de las hidroeléctricas Bayano y Chiriquí, AES Panamá llegó al tope de generación que le permite la Ley en relación a su mercado energético. Por lo tanto, si en un futuro intentara aumentar su producción de electricidad estaría cometiendo una violación a la ley.