No solo los bancos, las aseguradoras, publicitarias y televisoras, anuncian fusiones estratégicas. Ahora, el negocio de los gimnasios, que parece haber revolucionando la vida de los panameños, también se lanza al ruedo de las corporaciones. Pacific Gym y Powerhouse se fusionan para crear la cadena Power Club.
Esto dará como resultado la apertura de otros tres o cuatro gimnasios en lugares estratégicos, como la Avenida 12 de octubre, Los Pueblos y otras localidades.
La cadena empezará a funcionar, como tal, a partir del 1 de enero con los dos gimnasios existentes. Sin embargo, de manera paralela se realizan los movimientos de tierra en las nuevas construcciones, por lo que se espera que dentro de un año, ya estaría funcionando el primero de los nuevos gimnasios.
Para que tenga una idea de lo que representa este mercado, cerca de 15,000 panameños utilizan los servicios que brindan los gimnasios. De este total, unas 6,000 personas realizan sus rutinas de forma diaria e ininterrumpida. Actualmente, hay entre 20 y 30 gimnasios en la ciudad capital. De este total, entre los titanes del mercado se encuentran, Powrhouse, Pacific Gym, Body Tek y Kelly"s Fitness.
Evidentemente en un país de 2.8 millones de habitantes, el tamaño obligará al negocio a que pasar por un período de ajuste, en el que las fusiones y alianzas estarán a la orden del día. En este sentido, Powerhouse y Pacific Gym, se han adelantado.
Guillermo SaintMalo Eleta, propietario de Powerhouse, confirmó que se encuentran ultimando los detalles de la fusión. Aunque prefirió no dar detalles de las inversiones que se realizarán, aseguró que cada vez, hay más interés por hacer ejercicios, pero en un mercado tan pequeño no tenía sentido que estos dos gimnasios crecieran de forma separada, por lo que decidieron fusionarse y dominar el negocio.
Los planes inicialmente sólo proponen la expansión en la ciudad capital, pero Power Club analiza invertir en el interior del país, por lo que evalúan la demanda que existe en Chitré, Colón y Chiriquí. La cadena considerará que Arraiján y La Chorrera son parte del mercado capitalino.
De acuerdo con Sion Gadeloff, propietario de Pacific Gym, la clave del negocio es darle un valor agregado a los clientes. "Hay que hacer que los clientes sientan que ir al gimnasio no es un castigo, sino un lugar en donde se hacen amigos, en donde se divierten, logran verse mejor y su salud es impecable".
En cuando a la fusión, Gadeloff agregó que los cambios no están hechos para cobrarle más al usuario. Al contrario, dentro de unos 3 años, las personas que sean clientes de la cadena, podrán asistir a cualquiera de los gimnasios, de acuerdo con sus necesidades y el alcance de su plan.
En el gimnasio encontrarán todo tipo de servicios; cafeterías, baños, cuartos de máquinas, secciones de ejercicios cardiovasculares y técnicas que tienen relación con terapias de relajación.
Explicó que en el pasado la mayoría de los gimnasios estaban enfocados en las pesas, porque no había una visión integral del negocio.
Sin embargo, con el paso del tiempo, Panamá se ha puesto a la vanguardia y cuenta con los modelos de países como Estados Unidos.
La competencia se hace cada vez más fuerte. Para el ex jugador de las Grandes Ligas de Béisbol y propietario del gimnasio Kelly"s Fitness, Roberto Kelly, la proliferación de más centros no se convierten en competencia para él.
Mientras a la clientela se le trate bien y vea los resultados del trabajo, siguen asistiendo a su gimnasio. Kelly, que fue uno de los pioneros del nuevo concepto de un centro de entrenamiento, explicó que buscaba en Panamá, lugares donde entrenar como los Estados Unidos, y eso aquí no existía, ya que las máquinas eran muy antiguas.
Realizar esta idea le costo inicialmente unos 700 mil dólares, pero con las últimas adecuaciones esta inversión ha incrementado en algunos miles de dólares más.
A pesar de lo rentable que aparenta ser el mercado, Kelly explicó que no tiene interés actualmente de abrir otra sucursal en la capital. Sin embargo, exploran oportunidades en Chiriquí, donde la competencia aún se mantiene en niveles mínimos.
La Chorrera puede ser otra posible opción de crecer, pero primero debe hacerse un análisis de mercado con el fin de conocer que se le puede ofrecer al público y a que costos.
Hace algunos años, eran solo tres o cuatro gimnasios los que retenían la mayor cantidad de clientela con equipos y maquinarias que poco a poco quedaron obsoletas.
En su momento centros de entrenamiento como el Sport Club del Hotel el Panamá, Marina Health Spa, Physical y Polaris entre otros, se mantenían en el ranking de los gimnasios más populares.
Hoy algunos de estos son parte de la historia o han mejorado su oferta para mantenerse dentro del mercado. Sin embargo, en poco tiempo llegaron a construirse diversas infraestructuras en puntos estratégicos de la ciudad de Panamá, como parte de lo que sería el imperio de cada centro de entrenamiento.
Poco a poco han ido abriendo sus puertas, ofreciendo atractivas promociones que han enganchado a muchos. Ahora quienes lideran el mercado, son Powrhouse, Pacific Gym, Body Tek y Kelly"s Fitness.
Ya no se ofrece " hierro" solamente, como dicen los expertos en fisiculturismo. Actualmente, usted puede ir a clases de yoga; practicar el baile del vientre o samba; hacer estiramientos; asistir a sesiones de aromaterapia o baños de vapor; y contar con servicios de estéticas y hasta venta de ropa.
No solo los rellenito, fisiculturistas o modelos asisten al gimnasio. Con solo asomarse a los grandes espejos de los centros de entrenamiento usted se percatará de que cualquiera que deseé verse bien y sentirse saludable acude a estos lugares.
La clientela varia en edades, aunque normalmente son las mujeres y hombres entre 25 y 35 años los que más cuidan su figura. No obstante, los jubilados o personas de la tercera edad, son un mercado importante para los centros de entrenamiento.
Entre las lesiones más comunes en la fuerza laboral se encuentran las de movimiento repetitivo de muñeca, hombros, y espalda, y el dolor de espalda baja. Los problemas de espalda baja son la causa número uno de ausentismo e incapacidad laboral.
La actividad física y la participación en un programa de ejercicios tienen un impacto positivo en la salud del individuo. Entre los beneficios físicos del ejercicio se encuentran:
1. Mejoramiento en la función cardiorespiratoria.
2. Disminución en factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.
3. Disminución en la taza de mortalidad y morbilidad.
También, investigadores han demostrado que la participación en un programa de ejercicios tiene beneficios sicológicos:
1. Disminución en la ansiedad y depresión.
2. Aumento en los sentimientos de bienestar.
3. Aumento en las ejecutorias de las tareas en el trabajo, hogar y actividades recreativas.
4. Aumento en al autoestima y ánimo.