Los ministros de Economía del G-20 se reunieron ayer en Washington, en tanto los de Canadá y Australia se han sumado al FMI y los Estados Unidos para exhortar a Europa a redoblar los esfuerzos destinados a poner fin a las turbulencias que se están extendiendo a España.
El G-20 mencionó en primer lugar “la situación de Europa” en una lista de factores que frenan la economía mundial, según el borrador de una declaración que obtuvo Bloomberg News. Al agradecer las promesas de aportar $320 mil millones a las arcas del FMI para combatir la crisis, la directora gerente del FMI Christine Lagarde dijo que el prestamista actúa como una red de contención de emergencia y que Europa debe protegerse a sí misma, impulsar el crecimiento económico y reducir su deuda. Los bonos italianos y españoles ayer cayeron por las especulaciones de que la crisis estaba empeorando.
“Los países deben tomar medidas”, declaró Lagarde en Washington en el programa In Business with Margaret Brennan, de Bloomberg Television. “Yo tengo a mi cargo mejorar la estabilidad y necesito tener un paraguas en caso de que las nubes descarguen una fuerte lluvia”, lagarde busca obtener más de $400 mil millones en reservas nuevas para poder logar el incremento de las capacidades del préstamo de unos $380 mil millones y esta semana recibió promesas de apoyo de Japón y Dinamarca, quienes quieren ese dinero para contribuir a aislar la economía mundial de peligros y a si poder.