Los cancilleres y representantes del Grupo de los 20 (G-20, países en desarrollo) reclamaron en Buenos Aires una liberalización "justa y equilibrada" del comercio en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y destacaron que la agricultura es una parte central de las negociaciones.
"Coincidimos en que el sistema multilateral de comercio es esencial para continuar con el proceso de liberalización comercial sobre bases justas y equilibradas", señalaron en la "Declaración de Buenos Aires", emitida al término de la reunión celebrada para buscar una estrategia común en las negociaciones ante la OMC.
La declaración fue firmada por representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, China, Cuba, Egipto, India, México, Paraguay, Sudáfrica y Venezuela, con excepción de Uruguay, que participó de la reunión en carácter de "país invitado".
Uno de los puntos de coincidencia entre los firmantes fue el pedido de eliminación de los subsidios a la agricultura por parte de los países desarrollados.
"Los subsidios distorsionan el comercio internacional, le quitan competitividad a la producción y generan asimetrías", dijo el canciller argentino, Rafael Bielsa, en una rueda de prensa.
"En este momento el monto total de los subsidios agrícolas asciende a cerca de 350,000 millones de dólares y el total de los programas de ayuda para la alimentación a 56,000 millones de dólares", agregó.
En la cita, los cancilleres analizaron el resultado de la cumbre de Cancún (México), que el pasado 14 de septiembre fracasó por diferencias de criterios en el capítulo agrícola.
Bielsa dijo que hay que plantearse si Cancún fue realmente un fracaso al considerar que de esa reunión salió un documento "muy profesional y sólido" para llevar a la reunión de la OMC que se celebrará en Ginebra a mediados de diciembre próximo.
La canciller de Chile, Soledad Alvear, también se mostró optimista en relación con la negociación multilateral iniciada en Qatar en 2001, conocida como "Ronda de Doha" o "Ronda del Milenio".
"A Cancún lo podemos definir como un tropiezo, pero hay que ser optimistas y pensar que vamos a cumplir con los objetivos de Doha. (...) Se fijó como horizonte el 1 de enero de 2005 y queda muy poco tiempo, así que debemos efectuar todos los encuentros que sean posibles para discutir este tema", dijo Alvear a periodistas.
Tras su creación en la cita de la OMC en Cancún, el G-20 sufrió la deserción de Costa Rica, Colombia y El Salvador en disconformidad con la política que tomó el bloque negociador.
"Lo de GX (como lo designó más temprano el canciller de Brasil, Celso Amorim), que yo a veces le digo G fluctuante, tiene que ver con momentos. Habrá que ver en Ginebra cuando llegue la discusión si este grupo se mantiene como grupo. El número es lo menos importante", señaló Bielsa, quien aclaró que Argentina no recibió ninguna presión de Estados Unidos para cancelar la reunión.
"Acá lo que estamos discutiendo es, en otras palabras, opulencia versus subsistencia. Nuestros países discuten subsistencia", agregó.
Uno de los asuntos que estaban en la agenda de la reunión era la llamada "cláusula de paz", que rige desde 1994 y expira el próximo 31 de diciembre, por la cual durante ese período no se permite denunciar a los países de la OMC por la aplicación de subsidios a la producción y a las exportaciones.
El vicecanciller argentino, Martín Redrado, indicó en la rueda de prensa que no hubo una mención específica a este asunto en la reunión, si bien confirmó que Argentina no dará su conformidad a que se prorrogue ese punto.
Los países que forman el G-20 reúnen al 63% de los agricultores y al 51% de la población mundial.