Representantes de los parlamentos del G20 y de cinco países invitados suscribieron ayer un comunicado en el que se abogan por una mayor cooperación entre las cámaras de representación en seguridad global y desarrollo.
Al término de tres días de conversaciones en Seúl, los representantes de los parlamentos de las economías ricas y emergentes acordaron promover "una mayor cooperación entre los países del G20 para responder adecuadamente a los cambios sociales y económicos, la seguridad y la prosperidad común".
Los participantes, entre ellos el presidente del Senado español, Javier Rojo, coincidieron en la necesidad de "establecer sistemas colectivos de prevención de desastres y ayuda".
En este sentido, se habló de la crisis nuclear de Fukushima, ocasionada por el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo, y de la necesidad de revisar los estándares de seguridad nuclear y facilitar un debate global al respecto.
Rojo dijo a Efe que es conveniente que se dé "un tratamiento global a los temas relacionados con la energía nuclear", ya que el accidente de Fukushima ha demostrado que pueden tener repercusiones en los países del entorno pese a que se ha provisto información en tiempo real.
Además los participantes condenaron en el comunicado toda forma de terrorismo, cometida por quienquiera, en cualquier lugar o con cualquier propósito, al tiempo que animaron a coordinar esfuerzos contra nuevas amenazas de seguridad como la piratería.