El G24, que agrupa a países en desarrollo, dijo que es "imprescindible" que haya avances concretos en la redistribución del voto en el FMI y el Banco Mundial en los próximos meses y discreparon con el proyecto actual de reforma.
La reorganización del poder en el Fondo Monetario Internacional (FMI) beneficiaría a las mayores economías de los países emergentes, como China, Turquía y México.
El director gerente de este organismo, el español Rodrigo Rato, está a favor de corregir las disparidades, ya que actualmente los países desarrollados cuentan con el 62% del voto. En cambio, en el BM el proceso de reforma está atascado hace años.
El G24, al que pertenecen Argentina, Brasil, Colombia, Guatemala, México, Perú, Trinidad y Tobago, y Venezuela en el continente americano, reclama un ajuste en la distribución del voto y lo hizo de nuevo en la reunión celebrada en el marco de la asamblea de medio año del FMI y el Banco Mundial. Esta vez, sin embargo, el tema ha pasado a ocupar un lugar destacado en los debates entre los miembros del FMI.