Economía

Ganaderos demandan seguridad en compra y venta de carne


La necesidad de establecer un sistema nacional de clasificación de carne y poner a funcionar en su totalidad el laboratorio de residuos tóxicos, son vitales para la exportación y garantía de consumo de productos cárnicos libre de enfermedades.
Según el secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), Concepción Santos Sanjur, el comercio internacional exige calidad, tanto en características organolécticas de la carne y calidad sanitaria, para permitir la entrada de productos.
Hasta ahora Panamá no tiene un sistema nacional de clasificación de carne, sin embargo, se somete a consideración de la Asamblea Legislativa el anteproyecto de ley 10 tendiente a lograr este fin.
Con ello, según Santos Sanjur, pretenden garantizar que cuando se introduzca una tecnología para producir carne de calidad, ese producto tendrá un costo diferenciado en el mercado.
Reitera que una ley de clasificación de carne es una exigencia en el sistema de comercialización del rubro.
De la misma manera, el médico veterinario señala que para poder exportar carne es necesario establecer un laboratorio de toxicología, con lo que se garantizará que la carne no lleve residuos tóxicos perjudiciales para la población y animales.
La producción bovina nacional es de aproximadamente 1.4 millones de cabezas de ganado que se ha mantenido desde 1980; mientras que el sacrificio anual está por el orden de las 280,000 cabezas como promedio, un 95% para el consumo nacional y el resto para exportación.
En la actualidad Panamá está inmerso dentro de un nuevo marco de legislación sanitaria, al incorporarse a la Organización Mundial de Comercio (OMC), asumiendo compromisos importantes en materia sanitaria y fitosanitaria.
En tal sentido, el miembro de ANAGAN dice que Panamá adolece de eficiencia en materia sanitaria y fitosanitaria, que tendrán que ser afrontadas responsablemente por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y Salud.
Por lo anterior expuesto, sostiene que tratan de establecer una coordinación con estas instituciones para ver cómo se cumple con esos compromisos y no permitir que se importe carne sin tener las normas mínimas de seguridad.
Apunta que con el ingreso de Panamá a la OMC se tiene la expectativa de poder exportar, y por otro lado todos los países quieren enviar sus productos aquí, por lo que "hay que establecer normas y una legislación en salud animal bien clara y definida".
La Ley 23 del 15 de julio de 1997 ingreso a la OMC, "es un mero marco general en materia sanitaria que hay que normar en forma específica, tanto para lo que se exporta como lo que se importa".
Advirtió que si el país no tiene un diagnóstico preciso de cada una de las enfermedades que son motivo de control a nivel internacional, "pudiéramos estar tomado medidas sanitarias que no protejan adecuadamente ni a los productores ni a la población".
Por tal motivo, Santos Sanjur subraya que esa normativa "es importante que se haga".
Sólo para poner un ejemplo, cuando comenzó la epidemia de "las vacas locas" en Europa, los países desarrollados de inmediato comenzaron a legislar sobre esa materia para proteger el país.
La ley panameña establece que el Gobierno debe crear laboratorios oficiales de referencia para verificar que el producto que vende es de calidad, sin embargo, el que tiene sólo funciona de manera parcial por falta de presupuesto.
No obstante, la ANAGAN tiene reuniones pendientes con funcionarios públicos para discutir cuál es el estado real del laboratorio, qué y cuánto necesita, y las alternativas para que se ejecuten todas las pruebas solicitadas internacionalmente.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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