La falta de lluvias llevó a los miembros de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) a solicitar dinero para paliar la sequía que ya ha provocado la muerte de unas 300 reses en la región de Azuero.
Hasta el momento el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) le ha entregado a la ANAGAN unos $15 mil para la compra de alimentos, tanques y bebederos.
Sebastián Peralta, presidente de la ANAGAN, manifestó que “la situación que hoy viven los ganaderos del arco seco es critica y necesitamos con urgencia el apoyo del Gobierno”. “Requerimos que se decrete una emergencia”, agregó.
El dirigente de los ganaderos explicó que las comunidades de Macaracas, Corozal, y Las Huabas, en la provincia de Los Santos, son las más afectadas por la sequía.