Se cree que hay un complejo de virus y bacterias, que aún no se identifican. El problema reproductivo se acentúa en las haciendas de Cotopaxi. Muchos ganaderos se cansaron de mantener vacas con malestares ginecológicos.
El problema que inicialmente hacía ineficiente a las haciendas, ahora es preocupante. “Nos estamos quedando sin ganado de reposición”, dijo José Luis Proaño, de la hacienda Tambo-Mulaló.
“Existen muchas enfermedades que no son atendidas”, lo que se refleja en un alto porcentaje de abortos. Según datos de la Asociación Holstein del Ecuador, el 10,7 por ciento de las vacas registradas (más de 138 000 animales) presentó problemas abortivos. La situación se agrava en el ganado que no está registrado (no son puros), que muchas veces tiene menos cuidados.
Según Proaño, el problema apareció en 1988, “cuando EE.UU. emprendió el plan para eliminar ganado por exceso de producción, lo que trajo al Ecuador vaconas de hasta 900 dólares. Estos animales vinieron enfermos”, pero recién se ven las consecuencias, “de un complejo de virus y enfermedades como la brucelosis, leptospirosis, IVR, BVD, entre otras”.