El gobierno garantizó ayer la solidez de los 18 bancos del sistema nacional, pese a que unas siete instituciones financieras han quebrado en los últimos cuatro años en Honduras.
La Policía persigue a 30 banqueros fugitivos, entre ellos un diputado al Parlamento Centroamericano (PARLACEN), encausados por apropiarse ilegalmente de más de 264 millones de dólares de sus clientes.
La justicia los busca por usar los ahorros y depósitos de sus bancos para crear nuevas empresas personales y familiares o huir con ellos. La fiscalía general, entretanto, se prepara para acusar a otros 60 ex ejecutivos bancarios por acciones similares.