El gaseoducto entre Brasil y Bolivia registró en el 2000, su segundo año de funcionamiento, pérdidas de 532 millones de reales (265 millones de dólares) para Brasil, y sólo comenzará a producir beneficios a partir del 2004.
Los resultados negativos forman parte de las previsiones, explicó el gerente de TGB, Irlandi Magalhaes, quien recordó que el proyecto todavía está siendo pagado y los gastos son muchos.
"Este resultado negativo formaba parte de nuestros cálculos. Tenemos gastos muy altos ya que tenemos que pagar en dólares numerosos contratos de financiación", explicó el responsable.
Según la empresa TGB, que gestiona la parte brasileña del gaseoducto, en 1999, cuando fue inaugurado el proyecto, fueron registradas pérdidas de casi 40 millones de dólares.
Las oscilaciones del mercado de cambio no favorecieron a TGB: La divisa estadounidense abrió el año 2000 en Brasil cambiándose a 1,78 reales mientras que en diciembre el dólar se vendía a 1,95 reales. La depreciación del real produjo pérdidas de 160 millones de dólares en todo el año pasado.