Reconocer que el crecimiento económico de Panamá en su producto interno bruto que este año se espera tope el 7.0% es para Nadine Gasman, especialista en el tema de las mujeres, un asunto que podría dar oportunidades a las mujeres, a fin de que sean destinados más recursos para afrontar la lucha contra la desigualdad.
La experta lleva adelante la campaña de prevención de violencia contra las mujeres de parte de la Organización de las Naciones Unidas en América Latina y el Caribe, nos da un vistazo de cómo está la mujer en la economía.
PA. En su opinión, ¿ qué tanto ha progresado la mujer en la región y en Panamá, hablando en términos económico, como agente, como persona?
NG. En los últimos años o décadas, las mujeres hemos entrado en la fuerza laboral de una manera muy importante. Sin embargo, en América Latina, tenemos dos problemas. Uno de estos tiene que ver con el tema del salario, que no estamos recibiendo el mismo pago para trabajo equivalente, esto a nivel de la región es alrededor del 30% aunque hay lugares en los que se llega al 40% o 50%; y el segundo problema, es el tema del tiempo.
Las mujeres entramos al mercado de trabajo, pero no salimos del mercado doméstico. De ahí viene el trabajo doméstico no remunerado, que no solo es grave porque es tiempo, es esfuerzo, que cae sobre nosotras, sino porque nadie lo cuenta, no se contabiliza, por ejemplo, en el producto interno bruto de los países, y si las mujeres no le dedicáramos ese tiempo a esos quehaceres, el resto no podría hacer todo lo que hace con la tranquilidad que lo hace.
PA. ¿Qué se recomienda para buscar poco a poco la solución sobre estas cargas?
NG. No debe ser poco a poco deber ser ya. Primero está el tema de las leyes y las políticas públicas, que regulen el salario, que se dé la sensibilización y la negociación con el sector privado, y que los propios sindicatos se involucren en la temática pro igualdad salarial.
Segundo, con relación al desarrollo de un concepto de seguridad social más amplio deben darse servicios, estrategias y programas para todo lo que es la economía del cuidado.
Esto con el desarrollo de las guarderías que no es para las mujeres, es porque si compartimos la responsabilidad del cuidado, le sirve a la pareja; se incluye la licencia de maternidad y la de paternidad, que van por un lado asegurando que la gente tenga el tiempo, pero también dan un mensaje pedagógico de que el cuidado y la reproducción no es solo de las mujeres, sino también de los hombres.
El tercer pilar sería trabajar mucho en la mentalidad de nuestros niños y niñas y del cómo los tratamos de manera que vayamos hacia la igualdad de género a través del empoderamiento de las mujeres.