Ayer el crudo de Texas cerró en 107.83 dólares el barril, el mayor precio registrado desde mayo del año pasado, luego de mantenerse varios días por arriba de la barrera de los 100 dólares.
El precio se ha visto impulsado en los últimos días por la escalada de la tensión entre Irán y Occidente, después de que ese país cortase el domingo el suministro de crudo a Francia y el Reino Unido.
Panamá, un país que se encuentra a muchos kilómetros de estos conflictos, no escapa de las consecuencias de los mismos, los cuales provocan alzas significativas en el precio de los combustibles, según las autoridades.
Mañana sábado la gasolina de 91 octanos subirá 30 centésimos y se ubicará en 3.99 dólares, según los precios tope de la Secretaría de Energía.
Mientras, el diésel se incrementará en 15 centésimos y quedará en 3.80 dólares.
En el caso de la gasolina de 95 octanos, el aumento será de 9 centésimos y costará 4.27 dólares.
La Secretaría de Energía señala que los incrementos serían mayores; sin embargo, se está realizando un sacrificio fiscal que permite que el aumento no sea tan alto en la gasolina de 95 octanos.
Mercado.
Todo indica que los precios seguirán disparándose, ya que el crudo de Texas, que usa como referencia Panamá para fijar sus precios, mostró un sólido avance y volvió a situarse a cotas desconocidas desde el 4 de mayo de 2011, cuando cerró en 109.24 dólares por barril en medio del estallido de varias revueltas populares en países productores del norte de África y Oriente Medio.