Todo parece indicar que las administraciones de Gobierno compiten en una carrera por ver quién gasta más dinero en 5 años. Y es que al culminar los 5 años de este período se estima que el Gasto Público superará los 30,700 millones de dólares, según cálculos de la firma Platinum Consulting.
Esta subida representa un 34%, es decir que superará en más de 5 mil millones de dólares los gastos del período pasado.
En tanto, en 4 años se registró un incremento en la planilla, por encima de las 25 mil personas, de acuerdo con las cifras de la Contraloría General de la República.
Lo anterior significa que el tamaño del Gobierno asciende a 190 mil personas, comparado con los 155 mil empleados en 1999.
Sin embargo, el costo de la planilla no sólo asciende por la cantidad de personas, a esto se le suma el incremento producto de las leyes especiales.
De acuerdo con Omar Castillo, director de presupuesto del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), son precisamente las leyes especiales las que disparan el costo de la planilla estatal.
Castillo aceptó que si la planilla se ha incrementado en número de personas es debido a la cantidad de hospitales que se han construido durante estos últimos años, y que requieren de personal de trabajo.
Aunque en el pasado existían empresas estatales como el IRHE o el INTEL, que están privatizadas y debería haber disminuido el peso de la planilla estatal.
Para el analista financiero de Platinum Consulting, David Saied, el tamaño del Estado, es decir la cantidad de empleados, no puede aumentar más, ya que esto afecta las finanzas públicas e incrementa la brecha del déficit fiscal del país.
Significa entonces que colocaría al país en capilla ardiente ante las calificadoras de riesgo, porque se puede dificultar su salida a los mercados internacionales para la búsqueda de fondos, según agregó Saied.
Entre más alto es el Gasto Público del país en un año, peor es el funcionamiento de las finanzas públicas, indicó.
No obstante, para el director de presupuesto el incremento en el Gasto Público no es precisamente por el aumento en la planilla.
Los números indican que actualmente el servicio a la deuda pública consume un 23% del presupuesto anual. Para Omar Castillo, el problema es que se está pagando deuda de los años 80 con intereses y vencimientos muy pesados.
Según las cifras, en este período de Gobierno se pagará en servicio a la deuda pública un total de 6,583 millones de dólares, es decir 1,449 millones más que la administración pasada.
Los montos anteriores en su mayoría corresponden a pagos a los mercados internacionales. Lo cierto es que en los últimos años el servicio a la deuda pública siempre ha estado por encima de los 1,100 millones de dólares, siendo el pago más alto en el año 2002 que llegó a 1,709 millones de dólares.
A pesar que el peso de la deuda subió en los últimos años, esto no justifica un gasto público tan elevado en la última administración, asegura David Saied.
El problema para Saied es que el Gasto Público se ha incrementado mucho más que lo que ha crecido el país en los últimos 4 años, y eso significa una necesidad mayor de recaudar impuestos y a su vez una necesidad constante de salir a los mercados internacionales a buscar deuda fresca.
Para el año que comienza el presupuesto supera los 6 mil millones de dólares, esto de acuerdo a Saied, indica que el gasto público se incrementará para el 2004 en un 8%, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) jamás crecerá a iguales niveles.
Y es que hasta los economistas más optimistas han indicado que el próximo año la economía sólo llegará a ubicarse por el orden del 4.5%.
Lo ideal, según explica, es mantener los niveles de gasto, igual a la cantidad de ingresos por año. Agregó que para muestra el ejemplo del año 2002 que los números no fueron muy complacientes para las finanzas públicas, ya que el gasto se mantuvo en valores elevados para ese período y así mismo fue el déficit del sector.
No obstante, este año que se han tomado los correctivos necesarios para reducir el gasto público la economía ha mejorado notablemente.
Un punto importante también para el analista es reducir los gastos superfluos del Gobierno como viáticos por transporte, llamadas telefónicas entre otros, además explica que se debe mantener un constante control del gasto.
Sin embargo, Omar Castillo prefiere no hablar de gastos superfluos, ya que existen algunos proyectos en ejecución que requieren de ese tipo de recursos.
Aunque, aceptó que si a mediados de año se nota una disminución en la recaudación de los Ingresos Corrientes se puede hacer una contención del gasto antes del mes de agosto de 2004.
No obstante, el funcionario indicó que hasta este momento no se ve la necesidad de adoptar este tipo de medidas.
De acuerdo a la Ley de Presupuesto de 2004, los ingresos totales del sector público se desglosan en Ingresos Corrientes por el orden los 3,914 millones, mientras que los Ingresos de Capital se calculan en 2,089 millones de dólares.