El manejo de las finanzas públicas requiere una gran disciplina fiscal y apego a disposiciones legales existentes y criterios económicos basados en la equidad y el buen sentido.
Nuestra Constitución y otras normas legales vigentes exigen que el presupuesto de rentas y gastos del Estado se mantenga en equilibrio. La existencia de un déficit fiscal sostenido es el camino seguro para un continuo endeudamiento y todos sabemos que el crecimiento galopante de la deuda pública nos llevará indefectiblamente a la insolvencia y al desastre. El peso de una enorme deuda pública creciente y las exigencias del servicio de esa deuda comprometen una elevada porción de los recursos públicos.
En el afán de aumentar el gasto público y el propósito de proveer liquidez al gobierno para atender gastos corrientes y compromisos inmediatos han surgido propuestas para utilizar fuentes de recursos, ahorros y reservas, así como también ventas de activos y el Fondo Fiduciario que afectan cambiar la estabilidad financiera de la Caja de Seguro Social y el Banco Nacional.
La relación y tendencias que presenta el nivel del gasto público, el monto y compromisos del endeudamiento del Estado, la actitud frente a la amenaza y recurrencia del déficit fiscal, voluntad de imponer austeridad y disciplina fiscal así como la posibilidad de lograr un incremento sostenible a los ingresos deben ser explicados debidamente -entre otras cosas- para que todos los panameños estemos informados de los criterios que determinan la política fiscal del gobierno y así poder formarnos una opinión bien fundada respecto a las varias opciones que se encuentran, entre las cuales la oportunidad de recompra de bonos debe recibir especial atención. Pero siempre como una acción dentro de un programa coherente y no un mecanismo para resolver problemas inmediatos con vista a aumentar el gasto público.