Aunque en Panamá no se tiene una estadística detallada al respecto, durante este año se prevé que los gastos correspondientes a las importaciones mundiales de alimentos, en términos de valor, alcancen la cifra de 1,035 billones de dólares, un 26% más que en 2007.
Este monto, señala la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), "es provisional todavía", ya que las previsiones sobre la factura de las importaciones de alimentos están supeditadas a la evolución de las tarifas de flete y los precios internacionales, que siguen siendo muy inciertos para el resto del año.
La FAO afirma que la mayor parte del aumento previsto en la factura de las importaciones mundiales de alimentos "se debería a un incremento de los gastos en el sector del arroz (77%), el trigo (60%) y los aceites vegetales (60%).
Factores.
Respecto a los factores que influyen en el precio de los alimentos, el organismo internacional señala la producción de biocombustible, el precio del petróleo y el aumento de los ingresos.
En una simulación, el organismo advierte que una reducción a la mitad de los precios del petróleo daría lugar a una disminución significativa de los precios de los productos básicos agrícolas, entre el 21% y el 32% en 2010, dependiendo del producto básico.
Pero si se duplican los precios del petróleo, esto provocaría un aumento de los precios que oscilaría entre el 16% y el 30%.
De acuerdo con el organismo internacional, la crisis inmediata debe abordarse creando redes de seguridad adecuadas para los países y las personas más vulnerables.
Otras redes de seguridad, aduce, podrían consistir en apoyo directo a los ingresos o en vales de comida para los consumidores de bajos ingresos cuyo poder adquisitivo se haya visto mermado por el aumento de los precios.
"Muchos países han implantado controles de precios en un esfuerzo por aislar a los consumidores de los precios mundiales, pero tales medidas son costosas e ineficaces", indica un informe de la FAO.
Esto, agrega, debido a que benefician a muchas personas no necesitadas.
Por otra parte, adelanta que esas medidas pueden ser contraproducentes a más largo plazo porque desincentivan a los agricultores a la hora de aumentar la producción y debilitan el sistema alimentario.