Los "Gavilanes" han volado tan alto que parece que aruñan el cielo azul. Han jugado con alma, vida y corazón y su equipo ha quedado en lo más alto del firmamento.
Si ya era improbable que Togo, al principio de su camino, se perfilara como un aspirante serio a debutar en una fase final de la Copa Mundial de la FIFA, sus tres primeros partidos de clasificación no ayudaron mucho a cambiar esa sensación.
Los Gavilanes emprendieron el vuelo a finales de 2003 con una derrota por 1-0 ante la modesta Guinea Ecuatorial y, si bien ganaron el choque de vuelta en Lomé (2-0) para alcanzar la liguilla de grupos de la competición preliminar, no se esperaba mucho de ellos.
Una derrota inicial en el Grupo 1 ante Zambia (0-1), el 5 de junio de 2004, pareció marcar la pauta hacia una trayectoria penosa. Sin embargo, a los 15 días, todo cambió. El 3-1 sobre Senegal, favorito del grupo y cuartofinalista en Corea
Japón 2002, fue el catalizador de una impresionante racha de invencibilidad para la selección dirigida por Stephen Keshi.
Por más que Togo se haya clasificado para cinco fases finales de la Copa Africana de Naciones de la CAF, éste es, con diferencia, su mayor éxito futbolístico.
Gavilanes en fútbol
Togo se clasifica por primera vez a una fase final del Mundial de Fútbol.