La Fiscalía rusa exigió revocar la licencia de extracción a la petrolera TNK-BP en un ataque que, según los expertos, busca obligarla a ceder un importante yacimiento siberiano de gas al consorcio estatal Gazprom, informó ayer el diario "Kommersant".
Los fiscales pidieron a la Agencia Federal de Subsuelo, Rosnedra, que revoque a la filial de TNK-BP, Rospan, la licencia de extracción de gas en los yacimientos Novo-Urengoy y Urengoy Este por supuestas violaciones sistemáticas de las normas ecológicas y de prospección.
Sin embargo, expertos de sector consultados por "Kommersant" opinan que ese ataque busca presionar a los magnates rusos, que son propietarios de la petrolera junto con British Petroleum, para que cedan a Gazprom el control de otro crucial yacimiento, Kovykta.
"Las reclamaciones se deben a que los propietarios rusos del 50% de TNK-BP -Víctor Vekselberg, Mijaíl Fridman, Guerman Jan y Leonard Blavatnik- se niegan a ceder gratis a Gazprom el control de Kovykta y exigen que éste les compre su lote a precio de mercado", indicó el principal diario ruso de negocios.
Los yacimientos de Novo-Urengoy y Urengoy Este, situados en la región autónoma de Yamalo-Nenetsk, en Siberia occidental, tienen unas reservas estimadas de 950 mil millones de metros cúbicos de gas y 180 millones de toneladas de condensado.