El grupo energético francés GDF Suez afirmó que respeta la decisión del presidente boliviano, Evo Morales, de nacionalizar su filial local, la eléctrica Corani, pero también que "defenderá sus intereses" a la hora de determinar las indemnizaciones.
Una portavoz de GDF Suez insistió en que la compañía "respeta la legislación del país donde está presente" y que eso significa que en el caso de Bolivia lo hará con el anuncio de Morales el pasado día 1 de la nacionalización de Corani, y de otras tres compañías eléctricas.
La portavoz, que no pudo dar detalles sobre posibles negociaciones con el Gobierno boliviano, y que dijo estar a la espera de acontecimientos, tras recordar que el anuncio del jefe del Estado es muy reciente, indicó que GDF Suez "defenderá sus intereses".
También señaló que sus activos en Bolivia se limitan a la central hidroeléctrica de Corani, que tiene una potencia de 147 megavatios, y que habían adquirido en 2008 con la compra de Ecoenergy International, que tiene negocios también en otros países latinoamericanos.
Señaló que con las nacionalizaciones actuales, la empresa estatal ENDE controlará "más del 80%" de la cadena de producción, transporte y comercialización de la energía eléctrica que se produce en Bolivia.