sueño Profesional
- Su primer empleo fue como mensajero en la empresa Gillette y a los tres meses ascendió a coordinador de recursos humanos. Cuatro años después logró ser nominado para el programa Internacional de Talentos, en Boston.
Trabajar en una compañía global como General Electric (GE) con operaciones en 150 países es una tarea ardua, que para muchos de sus colaboradores significa trasladarse, incluso con su familia, a diversos países.
Héctor Aguilar, un mexicano que se incorporó a la firma GE en el 2008 como gerente de Recursos Humanos para el norte de América Latina y un año después fue promovido a director de Recursos Humanos para toda la región, basado en Brasil y teniendo bajo su responsabilidad a más de 20 mil colaboradores, es reflejo de lo que significa estar involucrado en una empresa multinacional.
Hace un año fue promovido a la posición de CEO para Centroamérica y el Caribe. El reto que aceptó significa tener bajo su responsabilidad una operación de 37 países y que en 2011 representó cerca de 400 millones de dólares. Su nueva posición lo obligó a mudarse a Panamá, con su esposa y sus dos hijas, siendo esta la novena mudanza para la familia.
Uno de sus grandes retos como CEO de GE será lograr establecer una unidad corporativa en Panamá, donde espera tener su propia oficina para manejar desde aquí una región con más de 100 colaboradores directos que espera lleguen a los 150 en los próximos meses.
Para finales del año GE abrirá un centro de entrenamiento internacional para el área de Cuidado de la Salud (Healthcare) y continuará generando más negocios bajo la figura de Empresa Multinacional en Panamá.
El crecimiento de General Electric en América Latina en el último año fue del 30% y la facturación subió de $6 mil 200 millones a $8 mil 200 millones de enero a diciembre de 2011.
1.
Formación de líderes. Pienso que para consolidar un equipo de excelencia que permita contar con una generación de relevo de igual o más nivel, es esencial incrementar el potencial de desarrollo profesional y personal de nuestra gente.
2.
Responsabilidad y compromiso. Mantener un alto compromiso con los resultados, estándares, las políticas, los productos y servicios de la compañía.
3. Escuchar. Siempre me he mantenido, uno debe asumir con madurez las oportunidades que se presentan, de manera de permanecer accesible a nuestros superiores, iguales y subordinados para tomar las acciones que sean necesarias para mejorar cada día.
4.
Crecimiento constante: para mí ha sido fundamental estar siempre dispuesto a recibir retroalimentación; con tolerancia las críticas y con humildad los reconocimientos.
5.
Fe: mantener los valores cristianos como eje transversal de todas nuestras acciones nos ayudan a mantenernos en el camino preciso, con foco en el objetivo, pero siempre acompañados de la verdad, la justicia y el amor al prójimo.