El productor automovilístico estadounidense General Motors ha retirado todas las solicitudes de avales estatales en Europa para su filial europea Opel/Vauxhall.
Opel informó ayer en un comunicado de que el grupo financiará la reestructuración por sus propios medios.
Un portavoz subrayó que la decisión de prescindir de ayudas no implicará el cierre de más plantas o despidos que vayan más allá de lo previsto en el plan de viabilidad.
La decisión de retirar la solicitud de ayuda estatal se tomó a pesar de que no hay "alteraciones materiales" en las necesidades de financiación de Opel/Vauxhall.
"La validez y las razones para pedir avales estatales no han cambiado, pero el proceso ha mostrado ser mucho más complejo y largo que lo previsto sin que haya resultados por ahora", según Opel.
La compañía añadió que "en estas circunstancias y dada la necesidad de progresar en el plan rápidamente, se ha decidido financiar internamente los requisitos".
La reciente mejora financiera de GM ha sido un catalizador para tomar esta decisión.