Según ilustró el ex comisionado Carlos Barsallo, las sociedades anónimas panameñas que operan en mercados extranjeros, en forma no regulada, que crearía un grado de perjuicio a los inversionistas , tiene varias razones.
Basallo describió que las mismas ventajas que le da el país a la constitución de las sociedades anónimas, se convierten en sus propios perjuicios.
“La sociedad anónima panameña es bastante liberal y flexible, muy fácil de organizar, constituir y mantener, esto es positivo si trabajas honradamente, pero sino, la gente igualmente las usa para actividades ilícitas”, describió Barsallo.
El abogado las conceptualizó como “un instrumento fácil”, en las que los dueños muchas veces son extranjeros, que el único contacto que tienen con Panamá es el inscribirla en el Registro Público, lo que crea un problema cuando se desconoce incluso el paradero de la directiva.
Por último, el letrado destacó que el “deber del registro de las sociedades debe ser el mercado donde operan”, por lo que recomienda sean verificadas.