Los investigadores de Venter produjeron los microbios en su laboratorio al noroeste de Washington trasplantando el código genético completo de una especie de bacterias al cuerpo celular de otro tipo. Los organismos diseñados, y la posibilidad de sacarles provecho, están suscitando mucho entusiasmo y debates entre científicos e inversionistas de capital riesgo. El nuevo campo llamado biología sintética imaginan microbios hechos a medida con genes artificiales, de modo que sean capaces de convertir la luz del sol en combustible, limpiar desechos industriales o auscultar pacientes en busca de los primeros signos de enfermedades. Los científicos ya están produciendo secuencias de ADN fabricado por el hombre utilizado en los genes de organismos existentes y reprograman las bacterias de modo que actúen como fábricas para la producción de biocombustibles.