El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, anuncio ayer grandes reducciones en el presupuesto municipal para ahorrar unos 1,000 millón de dólares para equilibrar las finanzas municipales en este momento crisis. "Las departamentos pueden reducir sus presupuestos en esa suma sin afectar los servicios que ofrecen", dijo Giuliani.
La mayoría de los departamentos municipales tendrán que reducir sus gastos en un 15 por ciento, mientras los presupuestos para enseñanza, policía y bomberos se recortarán sólo un 2,5%. El alcalde, que predijo que Nueva York perderá más de 100,000 puestos de trabajo a causa de los atentados y la crisis, prometió que no despedirá empleados municipales, pero confirmó que ofrecerá un programa de jubilación anticipada incentivada.
Antes de los ataques terroristas de septiembre, el presupuesto de Nueva York contaba con un déficit de 625 millones de dólares, y según el cálculo del alcalde, esta suma -sin recortes de gastos- aumentará de manera muy considerable a causa de la tragedia. Giuliani dijo que esta cifra es sólo una aproximación de la reducción en ingresos provenientes de los impuestos de sectores como hoteles, restaurantes y ventas al por menor que vieron sus operaciones bajar hasta 50% en las últimas semanas.
El alcalde también ofreció un listado de gastos que Nueva York ha realizado en relación con los atentados contra las Torres Gemelas que alcanzan ya los 11,400 millones de dólares. Entre ellos, se encuentran 1.900 millones de dólares gastados por el Departamento de Policía, 395 millones por los Bomberos, y 420 millones por el Departamento de Salud, así como otros 5,000 millones en labores de rescate y recogida de escombros.
En esta lista también se incluyen 50 millones de dólares que la ciudad ha gastado en funerales de funcionarios municipales fallecidos en los atentados contra The World Trade Center. El ejecutivo neoyorquino rechazó la posibilidad de aumentar los impuestos municipales y dijo que las reducciones eran necesarias para asegurar a las autoridades estatales y nacionales que cualquier ayuda financiera será utilizado de una manera apropiada.
"Sería una estupidez enorme. Demostraría que somos incapaces de aprender de los errores del pasado", resaltó Giuliani al ser preguntado si no sería conveniente subir los impuestos para que Nueva York tuviera más dinero para la reconstrucción.