El futuro de la globalización y la repercusión mundial de la desaceleración de la economía estadounidense serán los temas que centrarán la 31 edición del Foro Económico Mundial de Davos.
Este año, la pequeña localidad suiza de Davos (este) dará acogida entre el 25 y el 30 de enero a más de 5,000 participantes, entre ellos jefes de Estado y de Gobierno, economistas y empresarios, para analizar el desarrollo de la economía mundial.
El lema elegido para este año es: "Mantener el crecimiento y acortar las diferencias: Una estructura para nuestro futuro global", según explicó hoy, martes, en una rueda de prensa el nuevo director de comunicación del Foro, Charles McLean.
El "espíritu del foro es estar siempre un paso por delante de los acontecimientos", explicó McLean, y por eso este año se analizará la anunciada desaceleración de la economía estadounidense.
Los expertos consideran que la ralentización del crecimiento en Estados Unidos se hará de "una forma suave", pero aún así tendrá repercusiones sobre la economía mundial, que debe ser capaz de mantener un buen nivel de crecimiento.
El Foro también se ocupará de la nueva administración estadounidense y de la toma de posesión del presidente George W.Bush, que se producirá cinco días antes del inicio de la reunión.
La globalización será un año más el tema central de las reuniones del foro, que debatirán sobre su futuro y la forma de hacer que este fenómeno beneficie a todos.
McLean reconoció que durante años el proceso de globalización ha sido dirigido "fundamentalmente por los países del G-7, mientras que las naciones en desarrollo han mirado desde los asientos de atrás, por eso buscaremos la forma de hacerla más integradora".
Entre los participantes de este año destacan el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat; el ministro de Cooperación de Israel, Simón Peres; el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn; y el secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Alí Rodríguez.,
De Europa participarán el ministro de Economía español, Rodrigo Rato, su colega francés, Laurent Fabius, el de Asuntos Exteriores alemán, Joschka Fischer, y la vicepresidenta de la Comisión Europea Loyola de Palacio.
Por primera vez habrá una nutrida representación de responsables políticos de los Balcanes, entre otros, los presidentes de Yugoslavia, Vojislav Kostunica; Albania, Rexhep Meidani, y Croacia Stjepan Mesic; el primer ministro esloveno, Janez Drnovsek; y el viceprimer ministro yugoslavo, Miroljub Labus.
El Foro dedicará este año varias sesiones a Latinoamérica, región que se enfrenta al reto de crear la infraestructura necesaria para conseguir un desarrollo sostenido, explicó McLean.
Sin embargo, no hay prevista ninguna sesión sobre la dolarización que están llevando a cabo diversas economías latinoamericanas, aunque no se descarta que este tema sea mencionado por alguno de los participantes, según el nuevo miembro de la dirección del foro y ex presidente de Costa Rica, José María Figueres.
Entre los participantes sudamericanos destacan los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; México, Vicente Fox; y Colombia, Andrés Pastrana; así como diversos ministros, el fundador de partido Perú Posible, Alejandro Toledo, y el presidente del Banco interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias.
El Foro de Davos se enfrentará de nuevo a las anunciadas protestas de los grupos opuestos a la globalización, que el año pasado se saldaron con cuatro heridos y varios detenidos.
McLean dijo que la seguridad externa del Foro es responsabilidad de las autoridades suizas, en las que "tenemos total confianza", indicó.
El Foro está abierto al diálogo con todos los representantes de la sociedad civil y este año se ha aumentado su participación, aunque no mantendrá ningún contacto con aquellos que usen medios violentos, agregó.