General Motors anunció ayer que en febrero despedirá a unos 2.000 empleados en tres plantas de Estados Unidos y Canadá, ante el desplome de las ventas y la grave crisis económica que amenaza la supervivencia de la empresa.
Los despidos se producirán debido a la reducción de los turnos de trabajo en las plantas estadounidenses de Lordstown (890 empleados) y Orion Township (390) y en la canadiense de Oshawa (700 trabajadores).
En Lordstown, GM produce los autos Chevrolet Cobalt y Pontiac G5, mientras que en Orion Township se ensamblan Chevrolet Malibu y Pontiac G6. En Oshawa se monta el Chevrolet Impala.
Los despidos coinciden con la aparición ayer en EE.UU. y Canadá de las cifras de empleo en noviembre.