General Motors (GM) anunció ayer que invertirá 328 millones de dólares para modernizar la planta de montaje que tiene en la localidad estadounidense de Flint y donde se producirá la próxima generación de camionetas pesadas de las marcas Chevrolet y GMC.
GM dijo que la inversión permitirá mantener o crear unos 150 puestos de trabajo y es parte de un gasto global de 2,000 millones de dólares en 17 plantas estadounidenses que el fabricante anunció el pasado mayo.
La planta de Flint emplea a 2,047 personas y produce las camionetas Chevrolet Silverado y GMC Sierra, los vehículos más pesados de la categoría.
El segmento de las camionetas pesadas es uno de los más disputados y rentables del sector. GM dijo que los nuevos modelos 2011 de camionetas pesadas le han permitido ganar un 2.4% de cuota de mercado en los cinco primeros meses del año. Ahora, las camionetas pesadas de GM representan un 36 % de las ventas de la categoría.