General Motors (GM) llamó a revisión algo más de 778,000 vehículos en Norteamérica fabricados entre 2005 y 2007 de las marcas Chevrolet y Pontiac, por posibles fallos en el encendido del motor y en los airbags.
Los vehículos afectados son el Chevrolet Cobalt de 2005 a 2007 y el Pontiac G5 de 2007, que debido a estos problemas pueden apagarse en marcha y causar accidentes.
GM reconoció que han registrado al menos seis víctimas mortales en accidentes frontales relacionados con estos problemas, mientras que ha constatado que se produjeron otros 17 accidentes sin víctimas mortales en los que el airbag no se desplegó.
Todos estos accidentes ocurrieron fuera de carretera a altas velocidades, donde la probabilidad de graves heridas es alta, independientemente de que se desplieguen los airbags o no. Además, no llevar cinturón de seguridad y conducir bajo los efectos del alcohol fueron factores en los accidentes, indicó Alan Adler, portavoz de GM.
La compañía reemplazará los sistema de ignición para evitar estas paradas del motor en plena marcha. La Agencia de Seguridad en Carretera de EE.UU. (NHTSA) ha analizado el problema y ha determinado que debido al peso del tambor de arranque, en carreteras con baches, el circuito de encendido puede sufrir daños y provocar problemas en la fiabilidad del motor y los airbags.