General Motors negó ayer que esté preparándose para declarar la suspensión de pagos, tras la dramática bajada del valor de sus acciones el jueves que han dejado los títulos del fabricante en su nivel más bajo desde los años 1950.
En menos de un mes el valor en bolsa de General Motors ha caído un 60%, dado que el 19 de septiembre se cotizaban sus títulos a 13 dólares y hoy se mueven en torno a los cinco dólares.
"Claramente encaramos dificultades sin precedentes relacionadas con las incertidumbres en los mercados financieros globalmente y el debilitamiento de los fundamentos económicos en muchos mercados clave, pero la suspensión de pagos no es una opción que GM está considerando", señaló la compañía en un comunicado.
La declaración de GM coincidió con la aparición de reportes en medios especializados de que el fabricante está preparándose para anunciar la próxima semana nuevos recortes de producción e incluso el cierre de plantas.
Ayer, las acciones de General Motors terminaron la jornada bursátil en Nueva York a 4,76 dólares, su nivel más bajo en 58 años, después de que S&P anunciara que consideraría revisar a la baja su "rating" de crédito. "La suspensión de pagos no iría en el interés de nuestros empleados".