El Tribunal de Quiebras de Nueva York autorizó ayer a General Motors (GM) a utilizar los $33.300 millones prestados por el Gobierno estadounidense para mantener la empresa en funcionamiento, mientras se encuentra en bancarrota.
El juez Robert Gerber ya había autorizado de forma provisional la utilización de la mitad de ese dinero, pero la decisión anunciada ayer es interpretada como un paso fundamental para que GM salga de la quiebra en la que se declaró el pasado 1 de junio. El periódico Free Press de Detroit señaló en su edición digital que el juez Gerber aprobó el acceso a los $33.300 millones después de que el abogado del fabricante de automóviles le informara que GM había realizado pequeñas modificaciones a su plan.