La economía de Argentina crecerá en el segundo semestre del año hasta el 4.5 por ciento, aunque ese pronóstico puede mejorarse en medio punto porcentual si las buenas condiciones persisten, aseguró ayer el ministro de Economía, Roberto Lavagna. "Si las cosas continúan bien, podemos llegar al 5 por ciento. En el segundo semestre, tanto la producción industrial como el Producto interno Bruto seguirán creciendo", sostuvo Lavagna.
Con esas declaraciones, el ministro salió al cruce de distintos economistas que en los últimos días consideraron que el crecimiento económico del país "está en una meseta" y hasta advirtieron de que la producción puede retroceder en los próximos meses.
Lavagna también desmintió los datos sobre el proyecto de Presupuesto 2004 difundidos ayer, domingo, por el diario "Clarín", de Buenos Aires, que aseguró que el gobierno argentino prevé para el próximo año un crecimiento del PIB del 4.5 por ciento, una inflación anual del 10 por ciento y una cotización promedio del dólar estadounidense a 2.72 pesos.
En la reunión de junio, antes de que se conociera el resultado deflacionario de ese mes, el BC redujo en medio punto la tasa básica de interés, bajándola del 26.5% al 26% anual, porcentaje que debe revisar en el comité de este martes y miércoles. Esa reducción había sido adoptada por el COPOM ante la señales del buen comportamiento de la inflación. "Las proyecciones de la inflación indican convergencia con las metas.