El presidente de República Dominicana, Hipólito Mejía, creó mediante decreto el Programa nacional de apoyo a la eliminación del fraude eléctrico (PAEF), informaron ayer fuentes de su despacho.
El PAEF servirá como organismo policial y apoyará el cobro de las facturas de las empresas distribuidoras de energía. Estará integrado por la Policía Nacional, la Procuraduría General de la República y los ministerios de Finanzas e Industria y Comercio.
La creación de este organismo, al que ya se llama Policía Energética, será dirigido por un coordinador por designarse.
El PAEF llevará a cabo sus operativos antifraude con la participación de un representante del Ministerio Público del Distrito Judicial donde se lleve a cabo cada operativo, conjuntamente con representantes de las empresas distribuidoras.
El dispositivo, dado a conocer por la comisión de solución al problema eléctrico, que dirige el ministro de Finanzas, José Lois Malkum, establece que “el Ministerio Público otorgará el uso de la fuerza pública”, cuando las distribuidoras privadas de electricidad EdeNorte, EdeSur y EdeEste vayan a controlar la sustracción fraudulenta del servicio.
El decreto que crea el PAEF destaca que el fraude eléctrico afecta también el patrimonio del Estado que es propietario del 49% de las empresas. Este no es el primer intento para erradicar el fraude. El 30 de mayo de 1998, la estatal Corporación Dominicana de Electricidad (CDE), la Procuraduría Fiscal y la Policía Nacional firmaron un convenio de colaboración.
“A la FDIC se la responsabiliza como receptora para aumentar al máximo los ingresos, dijo Barr”. “Nosotros usamos contratistas externos. El interés de los contratistas externos era obtener tanto como pudieran por estos préstamos, ya que ellos obtenían un porcentaje del producto neto.”
Barr dijo que la FDIC no estaba en el negocio de mantener préstamos.
“Es mejor para el prestatario volver al sector privado, dijo”.
No todos los préstamos se vendieron a precios “de quema”. TotalBank compró los préstamos comerciales garantizados con bienes inmobiliarios a su valor nominal, días después de que el banco cerró.
El Presidente de TotalBank, William Heffernan, dijo que el banco estaba interesado en obtener no sólo un paquete de préstamos redituables, sino también el departamento de préstamos de bienes raíces del Hamilton.
“Tanto como queríamos la cartera de préstamos, queríamos también a las personas que hacían esos préstamos: Fernando Martinez, José Monte y Araceli Cardet, dijo Heffernan”. “Estábamos básicamente comprando un departamento”.
Fuera de estos 30 préstamos vendidos a TotalBank, se vendieron otros grupos de préstamos a compañías tales como Latin American Financial Services, conocida como Lafise, una firma de Miami que realiza transacciones financieras, especialmente en Centroamérica y en el Pacific National Bank de Miami, que pagó $2.1 millones por siete préstamos, a un descuento moderado de 7 y 12 por ciento.
Otras dos compañías locales, Demerara Distiller y Southeastern Paper Products Export, también ganaron licitaciones en bloques de préstamos con descuentos bastante considerables. El Banco Cuscatlán, de El Salvador y Multi Credit Bank, de Panamá también compraron préstamos.
El mayor comprador fue GF Asset Management, que compró 393 préstamos con un valor en libros de $133.9 millones, por $70 millones.